Historia Napoles
Napoles es la ciudad principal del sur de Italia, es la capital de la región de Campania, y la tercera ciudad más grande del país. En Bwin casino hay un gran abanico de juegos fantásticos. Es una metrópolis muy poblada que cuenta con una población de un millón de personas, con un adicional de 2 millones de napolitanos que habitan en los suburbios. Es el puerto más importante del sur de Italia, y cuenta con importantes astilleros, e industrias de hierro y acero, petróleo y porcelana. Se trata de una ciudad con mucha riqueza, pero a la vez con mucha pobreza.
Italia es por supuesto un país de regiones, de antiguas ciudades estado y fuerte lealtad y rivalidad local. La Italia moderna en general se divide en norte y sur, zona en la que orgullosamente se sitúa Napoles. Fuertemente católica, esta ciudad es rica en tradiciones históricas, artísticas y culturales, y además dueña de sus propias especialidades culinarias. La pizza es originaria de aquí y como muchas otras especialidades napolitanas, se puede comer en la calle.
Es más, Napoles es una ciudad para disfrutarla en las calles. Aquí la vida se vive en toda su caótica gloria. La ciudad es muy animada, ruidosa, pero también bastante sucia, y muchas veces se puede ver una pobreza chocante, que muchas veces lástima o asusta a los que no están acostumbrados a estos panoramas. Coches y scooters circulan frenéticamente por las calles, por lo que cada día es más recomendable optar por el transporte público o caminar. Consulte en esta web la clasificacion de la Primera División. Mientras tanto, Napoles posee su propio dialecto, el que se hace notar en cualquier sitio donde vaya.
Pero por otra parte, la ciudad también posee una hermosa arquitectura, y un área portuaria muy activa, desde donde salen transbordadores hacia las hermosas islas de Capri e Ischia. A unos cuantos kilómetros de la ciudad se encuentra el mundo antiguo del que alguna vez aprendimos cuando niños, los pueblos de Pompeya, Herculano y sus ruinas.
La ciudad fue fundada por los griegos alrededor de siglo VIII A.C., a solo unos kilómetros del antiguo pueblo de Partenope. Esta “Neapolis” (nueva ciudad en griego) ha absorbido e integrado la influencia de sus colonos e invasores desde aquel entonces. Romulus Augustulus, el último emperador del Imperio Romano, estuvo prisionero aquí después de ser destronado en el año 476.
En el siglo VI, Napoles fue conquistada por los bizantinos, y fue uno de los últimos ducados en caer antes los poderosos Normandos en 1039, y así es como fundaron el Reino de Sicilia. En 1266 Napoles y el Reino de Sicilia fueron entregados por el Papa Clement IV a Charles de Anjou, quién trasladó la capital desde Palermo a Napoles.
En 1284 el reino se dividió en dos, y permaneció así hasta 1816, cuando formarían el Reino de las Dos Sicilias. Mientras tanto, la ciudad había permanecido bajo el dominio de España, Austria, y de los Borbones, y habían sido (brevemente) una república Jacobina. Finalmente, en octubre de 1860, Nápoles pasó a formar parte de la nueva Italia.
En Napoles se están dedicando grandes sumas de dinero para reformar las iglesias y construcciones medievales que han sido descuidadas durante muchos años. Napoles continua siendo una ciudad que vale la pena visitar, donde se puede comer y dormir a precios económicos, y donde los bares y cafés suelen estar mas poblados por gente local que por visitantes. Además goza de una excelente situación geográfica, desde donde se puede apreciar la majestuosidad del Monte Vesubio y la riqueza histórica de los pueblos de Pompeya y Herculano.