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Museo Arqueologico Nacional

El Museo Arqueologico Nacional de Napoles (MANN) es no de las más importantes y populares de Europa dentro de su estilo, muy reconocido por la calidad de sus obras, como por la gran cantidad de trabajos que alberga este museo.

La edificación donde se encuentra el Museo Arqueológico Nacional se remonta a los años del siglo XVII, cuando era usado como caballeriza, y en el año 1615 fue convertido en el Palacio de Regios o Palacio de Estudios Públicos, donde se situó en su tiempo, la Universidad de Nápoles. En 1977, después de que la Universidad se trasladase a otro edificio, el rey Fernando IV contrata al arquitecto Fernando Fuga para llevar a cabo la restauración del edificio, para poder albergar el Museo Real, el Palacio de Viejos Estudios y la Biblioteca Real. La idea consistía en que este gran Museo albergara las colecciones arqueológicas de Pompeya, Herculano y Estabia, como también las obras de arte de Carlos de Borbón, quien heredó las preciadas colecciones de su madre, que hasta 1738 se encontraban resguardadas en el Palacio Real de Capodimonte.

Luego de estas reformas, se encargo hacer una segunda restauración del edificio, donde el Museo se convertiría finalmente en el Museo Borbónico, en el cual se albergarían impresionantes obras de arte de la civilización egipcia, especialmente de la colección de Estéfano Borgia. Junto con estas colecciones, se exhibirían muchas colecciones privadas, tales como las de los Farnesio, además de diferentes hallazgos arqueológicos de ciudades cerca del Vesubio, descubiertas a finales del XVIII por la Corona Española bajo el reinado de Carlos III.

A lo largo del siglo XIX, el Museo continuó su incesante recolección de trabajos y obras de arte, especialmente de colecciones privadas pertenecientes a familias nobles de la época, además de todas las riquezas arqueológicas de las excavaciones de la Campania y del sur de Italia. En 1860, justo después de la unificación italiana, el Museo cambia de nombre y es bautizado como Museo Nacional de Garibaldi. Años mas tarde, en 1925 se decide utilizar el espacio donde se situaba la Biblioteca, y en 1957 las Galerías de Capodimonte. Desde este periodo, el Museo comenzó a albergar solo las colecciones más importantes de Antigüedad, por lo que se convirtió en un Museo Arqueológico, imagen y semejanza del que se conoce hoy en día.

Con el pasar de los años, su estructura y diseño ha sufrido daños, por lo que el Museo Arqueológico Nacional de Napoles ha debido someterse a constantes restauraciones para poder conservar su belleza. Estos trabajos continúan en la actualidad, pero se espera que finalicen muy pronto, para poder así dar inicio a un proyecto de reorganización de sus colecciones, con el objetivo de reflejar la importancia que han tenido los coleccionistas privados en la recolección de riquezas arqueológicas.

El Museo goza de una maravillosa colección de esculturas de las civilizaciones griega y romana, todas ellas procedentes de diferentes excavaciones arqueológicas cerca del Vesubio y los Campos Flegreos, además de las colecciones privadas mencionadas anteriormente, de las cuales la más importante es la Colección Farnesio, herencia de los gustos renacentistas de importantes personajes de la Antigüedad.

En la actualidad, partes del Museo aun conservan el trazado original de su diseño y estructura, especialmente el hall de entrada, donde se pueden apreciar esculturas de Pompeya y Herculano, también en el rincón de la civilización de la Antigua Grecia, donde las obras de las Galerías Tiranicidas y los Grandes Maestros reflejan el tradicional estilo clásico de la época. El nuevo trazado del Museo Arqueológico Nacional incluirá todos los mármoles Farnesio, proyecto que ha comenzado recientemente con la reparación de algunas esculturas del siglo XVI, encontradas en una excavación llevada a cabo en las termas de Caracalla, Roma.

La Colección Farnesio cuenta además con una serie de gemas o piedras preciosas grabadas, que se caracterizan principalmente por los ejemplares que pertenecieron a Cosme de Médicis en el siglo XV, además de algunas de muchas obras arte importantes de Grecia, Roma y el Renacimiento. Entre estas importantes piezas, la más destacada es el Tesoro del Magnífico, que consiste en una copa hecha de ágata sardónix, tesoro conocido también como Copa Farnesio. Es considerado uno de los camafeos más grandes del mundo, originario del 150 A.C.